La Agrupación Socialista de Fuerteventura considera que la inmigración irregular es una de los principales fenómenos que padece la isla en la actualidad. Fuerteventura, como Canarias, ha sido un pueblo que ha tenido que emigrar en más de una ocasión porque nuestra tierra no era capaz de garantizar nuestra supervivencia, por lo cual tendríamos que asumir las consecuencias de los procesos migratorios de una forma natural. Sin embargo, la avalancha de inmigrantes irregulares que llegan a nuestras costas en pateras o por los puertos y aeropuertos está generando alarma social en la población de la Isla.
La Agrupación Socialista de Fuerteventura, parte del hecho de que vivimos en un territorio limitado y por ello, el número de inmigrantes con posibilidades de integración también tiene que ser limitado, para que puedan garantizarse sus derechos. Somos conscientes de que este no es un fenómeno nuevo y que las soluciones no están en manos de nuestras autoridades locales. Además del Cabildo y los ayuntamientos, tanto el Gobierno de Canarias como el Gobierno central, así como la Unión Europea, tienen competencias y responsabilidades a la hora de afrontar este asunto, dada la condición de nuestro archipiélago de frontera sur de Europa.
La Agrupación Socialista de Fuerteventura considera que el Gobierno del PP generó en el pasado una confusión generalizada sobre este asunto, fracasando con las medidas que se adoptaron para hacer frente a la llegada de inmigrantes ilegales a nuestras Islas. Al ser esta una cuestión de estado, aunque la administración autonómica y las administraciones locales tengan competencias en materia de extranjería, sólo el consenso y la reflexión sosegada puede aportar eficacia a la hora de afrontar un fenómeno tan delicado y que afecta por igual a todos los países desarrollados. La Agrupación Socialista de Fuerteventura considera que el Gobierno está en la obligación de consensuar las actuaciones encaminadas a ordenar la inmigración en origen a través de convenios y acuerdos con los países de nuestro entorno, planificando el número de inmigrantes que se necesitan por Comunidades Autónomas y por sectores, en colaboración con las organizaciones empresariales y sindicales. Al tiempo que se debe intensificar el control de fronteras, es necesario establecer una política de cooperación y desarrollo con los países de donde procede la mayor parte de los inmigrantes. Del mismo modo, el Gobierno debe compensar a los municipios que están sufriendo el fenómeno de la inmigración irregular con mayor intensidad, para que puedan hacer frente a sus obligaciones en esta materia.
Por otra parte, la situación de los menores inmigrantes que llegan en pateras a Fuerteventura, lejos de solucionarse, se agrava cada día que pasa, pudiendo la situación llegar a ser insostenible. Durante mucho tiempo hemos venido asistiendo una absurda carrera de acusaciones y descalificaciones que se lanzan destacados cargos públicos, sin que el estatus de los menores inmigrantes se haya ni siquiera encarrilado, lo que genera la desconfianza de la sociedad hacia los responsables de resolver este asunto. Por su parte, el Cabildo de Fuerteventura, que tiene competencias en la materia, debe exigir al Gobierno de Canarias -Dirección General del Menor- que cumpla con sus responsabilidades con los menores que llegan a Fuerteventura y otras islas del Archipiélago, dotando a las administraciones locales de los recursos suficientes para poder hacer frente a las actuales carencias. Debe ser el Gobierno de Canarias el que busque soluciones y aporte los recursos necesarios para atender a todos los niños inmigrantes irregulares que se encuentran en Fuerteventura en situación de desamparo hasta que puedan ser devueltos a sus familias o bien integrados.
Tanto la LOEX (Ley de extranjería) como la ley de atención integral al menor y la ley que regula los centros de menores en Canarias establecen los procedimientos para atender a los MENAS (menores no acompañados) con claridad. Dado que en Fuerteventura no existen recursos, los socialistas majoreros, pensamos que la solución no está en cambiar de lugar a los MENAS sino en crear o exigir dichos recursos, se debe crear:
. Un CAI (centro de atención inmediata) para los recién llegados donde se establezca un análisis claro de la situación del menor.
. Uno o varios CAME (centro de acogida a menores) al que podrán ser derivados una vez evaluados (siempre y cuando quede claro que son menores dispuestos a adaptarse a nuestra forma de vida y cultura.
. Fomentar el acogimiento familiar, tanto en la población migratoria como en la autóctona.
. Creación de pisos tutelados. Para la integración progresiva de los jóvenes que cumplan la mayoría de edad.
. No se pueden integrar menores que cumplan 18 años con más facilidad en otra isla más que en Fuerteventura. Porque aquí es donde existe una mayor oferta laboral, al contrario que en Gran Canaria en la que el nivel de paro es muy superior.
. Sin duda alguna hablamos de integrar a los menores y mayores inmigrantes, que estén dispuestos a respetar y cumplir nuestras leyes, culturas y adaptarse a nuestra forma de vida social que tenemos en Fuerteventura. En caso que los técnicos o trabajadores sociales detecte que hay menores o mayores inmigrantes que no estén dispuestos a adaptarse, sino todo lo contrario de lo anteriormente expuesto, que se dediquen a la extorsión, delincuencia, etc. que sean repatriados a su país de origen.
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